Un hombre en la oscuridad

De ese modo prosiguen Brick y Flora el ritmo de su insignificante vida conyugal, esa vida insignificante a la que ella lo ha atraído de nuevo con el sentido común de una mujer que no cree en otros mundos, que sabe que sólo existe la realidad presente de la que forman parte esencial la anestesiante rutina, las breves trifulcas y las preocupaciones económicas, que intuye que a pesar de los dolores, el tedio y las decepciones, nunca estaremos más cerca del paraíso de lo que estamos en este mundo.
Un hombre en la oscuridad, Paul Auster
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Las partículas elementales


Un examen mínimamente exhaustivo de la humanidad debe tener en cuenta necesariamente este tipo de fenómenos. En la historia siempre han existido seres humanos así. Seres humanos que trabajaron toda su vida, y que trabajaron mucho, sólo por amor y entrega; que dieron literalmente su vida a los demás con un espíritu de amor y de entrega; que sin embargo no lo consideraban un sacrificio; que en realidad no concebían otro modo de vida más que el de dar su vida a los demás con un espíritu de entrega y de amor. En la práctica, estos seres humanos casi siempre han sido mujeres.

Houllebecq, otra vez. Ya os lo había comentado en posts anteriores. Este tío me tiene entregado. También con ‘Las partículas elementales’.

Miserere

No es que sea yo muy semanasantero pero sí debo reconocer algo. Tengo ganas de que llegue esta noche. Después de varios años voy a intentar volver a ver, si el tiempo no lo impide, la procesión del Yacente y el canto del Miserere en la plaza de Viriato de Zamora. Es uno de los momentos más especiales de la Semana Santa de la ciudad. Es increíble. Sobrecogedor.