La jungla polaca

 
Los otros están encantados: ¿Ves? ¡No se ha dejado arrastrar! Para Jagielski, nuestro mundo es un vado que él evita. Lo evita inconsciente pero eficazmente. Quizá el instinto le susurre al oído que una vez encallado en semejante arenal, ya no habrá manera de salir de él. Lo malo es que el ser humano encalla a cada momento. En el vado de su casa, del trabajo, de la rutina. En un punto inerte, estéril y sin vientos que lo impulsen hacia la impetuosa corriente. O empieza a soplar un viento así, y él, temeroso, se tumba boca abajo: no vaya a ser que lo empuje. Todo lo contrario de Jagielski, quien espera a los vientos y las corrientes. Vive con ellos y de ellos.
 
La jungla polaca, Ryszard Kapuscinski
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Porvenir



Te llaman porvenir 
porque no vienes nunca. 
Te llaman: porvenir, 
y espera que tú llegues 
como un animal manso
a comer en su mano.
Pero tú permaneces
más allá de las horas, 
agazapado no se sabe dónde.

… Mañana! Y mañana será otro día tranquilo
un día como hoy, jueves o martes, 
cualquier cosa y no eso
que esperamos aún, todavía, siempre.
Porvenir, Ángel González
Los viernes siempre fueron días especiales cuando trabajaba en la tele en Salamanca. Era el inicio del fin de semana y salvo al equipo que le tocaba quedarse de guardia, el resto siempre comentaba sus planes sobre lo que se haría durante los dos días libres. Planes que, en muchas ocasiones, coincidían porque aquella tele era una especie de familia donde todos nos divertíamos. Tanto es así que a día de hoy seguimos manteniendo casi todos un contacto tan permanente como la vida de cada uno de nosotros nos permite.

Los viernes, además, eran los días elegidos, lloviera, nevara o hiciera sol, para ir a comprar McFlurrys a Mc Donalds y ponernos tibios. La responsable de estos hartones es también la responsable de este blog que apenas acaba de nacer. El poema anterior lo leí el otro día en su facebook y le dije que se lo copiaría y lo pondría en el blog. De paso yo tengo una entrada y aprovecho para recomendar sus letras.