La mujer que esperaba


A veces, muy sinceramente, me decía a mí mismo: “Es una mujer que vive a través de esos raros instantes de belleza. ¿Qué más podría ofrecerle a aquel a quien ama?” En una oscura intuición, comprendía entonces que vivirlos era para Vera un modo de comulgar con el hombre al que esperaba.
Acabo de leerme ‘La mujer que esperaba’ de Andreï Makine. El párrafo anterior corresponde con una parte de la novela. Creo que os puede gustar. Apenas son 170 páginas pero destilan belleza y sentimiento a partes iguales. 

Que no se os pase

Tal día como hoy hace un año estaba en Amsterdam. Estaba a punto de coger el tren para ir a Bruselas. Recuerdo el viaje con nostalgia porque fue especial. Fue el último largo. Quizá fue donde empecé a darme cuenta de que lo que luego catalogué como ‘todo lo malo’ podía llegar a pasar.

Pero no es momento para eso. Es sábado. Estaréis descansando tranquilamente, quizá estáis de vacaciones o quizá no os habéis dado cuenta. Pero yo os lo recuerdo con esta foto.


Pues eso. Que calculad que sólo quedan 172 días para Navidad. Es el cartel del ‘Christmas Palace’ junto al Mercado de las Flores de Amsterdam. Espero que vayáis pensando ya en los regalos, que Papá Noel y esta gente tiene que ir preparándolo todo. Por cierto, gracias querido Papá Noel. Este año es mejor que 2010, te lo pedí el año pasado y me estás haciendo caso. Sabía que no me fallarías. Gracias de nuevo.

PD: Y a ti también, estrella que estás cuidándonos a todos.

Ser ella

En mi maleta viajan los sueños que aún conservo.
En las palomas que me acompañan vuela la libertad que perdí.
En mi asiento sobrevive la ensoñación de que todavía puedo ser feliz.
En las bicicletas transita el último bastión para salir corriendo.

Todo para recordarme que ya no estás. 
Que yo me fui, que por una vez volé. 
Que no tuve miedo a caer, 
ni a ser yo misma.


Abierto por vacaciones



Primero de julio. Muchos habréis cogido vacaciones ya. Otros estaréis pensando en lo que haréis en cuanto os toquen. Algunos ya estáis más pendientes de la maleta que del quehacer cotidiano. Y yo, mientras, este año iré viendo cómo os vais, cómo venís…

Sí, porque este año me da que… me quedo sin vacaciones. Es lo que tiene cambiar de trabajo a finales de mayo. Que va a ser complicado tener algún día libre. Pero tampoco pierdo la esperanza. Quizá haya algún día que enganchado a algún fin de semana me haga sentir la ilusión de tener algo parecido a lo que llaman ‘holganza, jolgorio, disfrute’… En definitiva, de no preocuparse de relojes, ataduras, carreras, prisas…
Conste que no me voy a enfadar cuando en vuestros blogs vea las fotos de los sitios maravillosos que habéis visitado o cuando contéis las historias que os han podido suceder en vacaciones. Os lo habréis merecido. Yo seguiré por aquí.
Quizá me tome unos días de vacaciones ‘bloggeras’. Hay que disfrutar del verano en la ciudad, que no todo va a ser trabajar, trabajar y trabajar.
Lo dicho, que espero que os lo paséis genial los que emprendáis el viaje a lugares desconocidos o… conocidos. Es verano. Disfrutadlo y, por favor, contadlo. 


PD. Y no os gastéis toda la pasta en las rebajas.