Pongamos que hablo de Fermoselle

Cuando llega agosto muere en Fermoselle la tranquilidad. Los fermosellanos se aprestan a vivir su mes de fiestas con el mejor de los ánimos. ¿Qué es Fermoselle? ¿Dónde está? Nos ubicamos para quien lo desconozca. Hablamos de un pequeño pueblo zamorano de apenas dos millares de habitantes de plantilla. Ahora, en verano, es difícil calcular el número de gente que hasta allí se acerca, pero a buen seguro que tres o cuatro veces más que los habituales. Estamos a orillas del Duero. Fermoselle está asomado al gran río antes de que éste se abrace a su hermano Tormes aguas abajo para emprender camino común a Portugal.
Es el pueblo de mis padres, de mis abuelos, de mis bisabuelos… y, a buen seguro, de varias generaciones de antepasados que hubieron de luchar por sobrevivir aún a sabiendas de que para hacerlo tuvieran que marcharse del lugar que les vio nacer. Emigrantes que partieron a Cuba, a Argentina, a Estados Unidos, a Suiza, a Alemania, a Francia y a todos y cada uno de los rincones de España… Hoy, los más jóvenes también nos vemos abocados al éxodo pero siempre con un trocito de Fermoselle en el corazón.
Es, también, el lugar donde refulge el sol con brillantez inmortal en las largas tardes de estío, cuando el círculo dorado se esconde tras las vecinas colinas portuguesas y deja un rastro de cálido rojo encendido en el horizonte. 
Es un pueblo de vides y olivos, de siglos de tradición. Es el lugar donde aprendí a montar en bici, donde se ama por primera vez, donde los veranos infantiles duran dos meses, donde se puede permanecer tranquilo en la calle hasta muy tarde, donde te obligan a echar la siesta so pena de no llevarte a la verbena por la noche…Es el pueblo de las casas colgadas, de bancales, de callejuelas empinadas que llevan al infinito.
Fermoselle es donde la gente habla de una manera especial. Quien se sienta en una lancha no lo hace en en pequeño barco sino en una piedra grande y alargada. Quien tiene una cortina, además de en la habitación, lo que posee es un pequeño trozo de huerta. Aquí la gente no se dice ‘Hola’ ni ‘Adiós’; se suelta un ‘Bueno, vamos pallá’ y queda todo explicado. Cuando te llaman ‘crica’, date por jodido; pocos insultos hay peores que éste. En Fermoselle nadie te conoce por tu nombre. Eres el hijo del… o eres el nieto de la…, aquí todos tenemos un mote y es imposible desvincularte de él; ni falta que hace. Es el lugar en el que si estás gordo es un problema, pero si estás delgado lo es aún más.
Es, también, el pueblo de los odios irreconciliables por un pedacito de tierra del que te habías apropiado indebidamente; el pueblo donde la envidia es arte y el chisme un elemento cotidiano; donde cada uno hace lo que quiere y donde, a veces, la ley es diferente a la del resto del mundo civilizado según sean tus odios o afectos para con quien manda.
Fermoselle es el pueblo que siempre he conocido desde pequeño. El lugar en el que ya ha comenzado a repicar alegre y gozosa la campana torera; preludio de la fiesta y sempiterna letanía cargada de emotividad y de recuerdos.
Es una mezcla de nostalgia y envidia lo que siento en estos días. Nostalgia por aquellos veranos que ya no volverán: los de las tardes en la piscina y los de las noches en ‘El Castillo’ (si esos muros hablasen…). Los de chocolatadas con grumos, encierros mañaneros, ‘asaos’ pantagruélicos, siestas bodeguiles y verbenas nocturnas. Es tiempo, también, de envidia. De envidia por todos aquellos que este año disfrtutarán de las fiestas de su pueblo junto a su familia y amigos.
Fermoselle es todo eso y mucho más. Pero para mí, siempre será el lugar al que siempre volveré.
Anuncios

8 comentarios el “Pongamos que hablo de Fermoselle

  1. Es tierra fronteriza. También son tierras portuguesas. Quizá lo más lógico sería llamarlas a todas… tierras del Duero. Sin el gran río, nada sería igual.

  2. soy de un pueblo de Zamora más pequeño que Fermoselle, pero todo lo que has descrito se le puede aplicar. Lo que más me ha gustado es la palabra “crica”, sólo la había oído en mi pueblo. A veces cuando hablo con mi hermana hacemos uso de esas palabras que sólo allí en nuestro pueblo son conocidas. Pero llevo tantos años fuera, aunque todos los años hago una visita,que algunas veces cuando hablan los del lugar no los entiendo. No lo había dicho pero mi pueblo es Samir de Los Caños.
    Muy bueno tu blog.

  3. Gracias De Zamora por pasar por aquí y por dejar tu comentario. La verdad es que por esa zona tenemos unas palabras muy divertidas. No conozco tu pueblo, pero me lo apunto. No te preocupes si no te entiendes con los de tu pueblo, a quien sea le pides un poquito de vino y un cachico de chorizo… y se soluciona todo. Me alegro que te guste el blog.

  4. SOY DE FERMOSELLE CADA AÑO VAJO 2 O 3 VECES YA NOTENGO ANADIE SOLO IR AL CEMENTERIO HABER A LOS MIOS ABUSCAR LOS ORNAZOS Y PERIQUILLOS RECUERDO MUCHO CUANDO SALIAMOS AL FESCO CUANDO EN PEZABAN ALLEGAR JENTE DE BARCELONA BILBAO Y EL PUEBLO SE PERPARABA PARA LAS FIESTAS LLEVO MUCHOS AÑOS FUERA PERO RECUERDO MI NIÑEZ COMO SI FUERA HAORA MISMO UN SALUDO PARA TOD@OS FERMOSELLANOS SIGUE CON EL BLOG

Ahora os toca a vosotros

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s